A Nicolás Guillén
Negro poeta de negros,
voz de manigua y de sol,
canto del llanto de Cuba,
canto de ritmo y tambor,
tumba la caña que arrumba
pedazos del corazón.
luis david
A Nicolás Guillén
Negro poeta de negros,
voz de manigua y de sol,
canto del llanto de Cuba,
canto de ritmo y tambor,
tumba la caña que arrumba
pedazos del corazón.
luis david

Pelo de serpientes.
Cruel Medusa de belleza hipnotizadora.
Con el alma en la mano me acerco a tu santuario.
Tu mirada me aterra y me atrae.
Mi corazón ya es de piedra
desde que te imaginé desnuda ante mis ojos.
Un beso de tu boca para después morir
Imagen: Sandra Sandoval
Poema: luis david
luna de cuarto menguante.
luis david
-Quién contará tu historia,
quién te cubrirá de rezos,
quién te llevará una rosa
al fondo del cementerio.
-Qué luna estará contigo,
en las noches del estero,
cuando tu alma doliente
vague implorando consuelo.
-Cómo encontrarás alivio
a los furores del miedo,
qué voz clamará tu canto
en las noches del desierto.
La luna flota en el manto
infinito de los cielos,
y un redoble de campanas
luis david
La playa del verano sosegado
conoce de tu planta las visitas
pausadas, solitarias, sibaritas,
con huellas de tu paso relajado.
El soplo de la brisa transparente
se pega a tu cuerpo de sirena
que goza al notar la mar con pena
que mece con vaiven incompetente
tratando de borrar inútilmente
el sol de tu silueta en la arena.
luis david
En busca de agotar giros mayúsculos
se intenta producir poema inédito
que siendo coronado por el éxito
admita incluir estrellas, cúmulos.
Si quieres resultados de película
la cosa es abusar de la retórica,
gramática voraz, idea ridícula,
llegando hasta la misma jerga hipnótica
que abrume a los incautos de la ínsula
dejándonos gozar de Antrobiótica.
luis david

La noche llama con sonidos sofocados
Sombra de llanto ondulado,
Sirena de cuerpo dorado
Tus palabras calientan la experiencia
del viento y el sonido de tus ojos,
corriendo a mi lado entumecida,
azul y extravagante, reciclando
sueños olvidados, entretenidos
por largas redenciones ominosas.
luis david