Medusa

medusa

 

Para Sandra, siempre.

Pelo de serpientes.
Cruel Medusa de belleza hipnotizadora.
Con el alma en la mano me acerco a tu santuario.
Tu mirada me aterra y me atrae.
Mi corazón ya es de piedra
desde que te imaginé desnuda ante mis ojos.
Un beso de tu boca para después morir

Imagen: Sandra Sandoval

Poema: luis david

Romance del Capitán

Oscuridad estrellada,
lluvia de brillos errantes,
vientos de la cordillera
que traen rumores de mares.
Llora la vieja mirando
lucecitas de las naves
que surcarán los océanos
hacia lejanos lugares.
Con el pecho dolorido
de recuerdos anhelantes,
retozos de noches húmedas
entre sábanas de Flandes.
Un capitán peregrino,
hombre de estampa galante,
seductor de sus ensueños
y de su cuerpo fragante,
se ha perdido en las islas,
refugio de tempestades,
con la embarcación hundida,
rotos quinientos amarres,
muerto de muerte segura,
muerto de sed y de hambre.
Años de noches de espera,
llenas de astros brillantes,
llora la vieja la pena
de su corazón amante,
quebrada su alma triste
mira los barcos que salen
cargados de oro y plata,
de suspiros susurrantes.
Ventana que mira al cielo,

luna de cuarto menguante.

luis david

De tu corazón marchito

Pena que llena mi alma
de recuerdos infinitos,
pena que baja volando
por las márgenes del río.
Luna de brillos opacos
que ensombrece mi destino,
voz que resuena en mis noches
con feroces alaridos.
Campo teñido de sangre,
monte cruzado de espinos,
polvo que cubre los pasos
de tu caminar altivo.
Ya tengo el cuerpo cansado
de tanto vagar perdido
entre las brumas espesas
de tu corazón marchito.

luis david

 

Romance de la muerte de Martín Palacios

La luna flota en el manto
infinito de los cielos,
un redoble de campanas
cubre de llanto el silencio.
Aquella noche siniestra
llega Martín al encuentro
del acontecer sombrío
que asolaba sus desvelos.
Negro destino desata
la opresión de su pecho
por el nefasto conjuro
que ennegrece su cielo.
La soledad acompaña
la ruina del pensamiento,
terco delirio de brumas
llena de nubes su puerto.
Canción de pasión oscura,
copla de luto siniestro,
el coro de los presagios
cubre la voz del silencio.
Un disparo en la noche
resuena al filo del tiempo
enmarcando la caída
desolada de su cuerpo.
Ríos de grana doliente
en las baldosas del suelo
tiñen de rojo la noche,
tiñen de rojo el silencio.
Nadie supo los motivos,
nadie el feroz desconsuelo,
Martín se llevo a la tumba
el dolor de su secreto.

-Quién contará tu historia,
quién te cubrirá de rezos,
quién te llevará una rosa
al fondo del cementerio.
-Qué luna estará contigo,
en las noches del estero,
cuando tu alma doliente
vague implorando consuelo.
-Cómo encontrarás alivio
a los furores del miedo,
qué voz clamará tu canto
en las noches del desierto.

La luna flota en el manto
infinito de los cielos,
y un redoble de campanas

cubre de llanto el silencio.

luis david

 

Silueta

El mar en movimiento apresurado
recorre las distancias infinitas
bañando con sus olas eremitas
las grutas del feroz acantilado.

La playa del verano sosegado
conoce de tu planta las visitas
pausadas, solitarias, sibaritas,
con huellas de tu paso relajado.

El soplo de la brisa transparente
se pega a tu cuerpo de sirena
que goza al notar la mar con pena

que mece con vaiven incompetente
tratando de borrar inútilmente
el sol de tu silueta en la arena.

luis david

 

Soneto Esdrújulo

El arte de escribir versos esdrújulos
es cosa singular, placer espléndido,
que ha de requerir trabajo méndigo
y debe ejercitar mentales músculos. 

En busca de agotar giros mayúsculos
se intenta producir poema inédito
que siendo coronado por el éxito
admita incluir estrellas, cúmulos.

Si quieres resultados de película
la cosa es abusar de la retórica,
gramática voraz, idea ridícula,

llegando hasta la misma jerga hipnótica
que abrume a los incautos de la ínsula
dejándonos gozar de Antrobiótica.

luis david

Sirena

sirena

 

La Sirena es una ola nocturna
que agita las aguas del mar fosforescente
acarreando dolor y placer.

La noche llama con sonidos sofocados

al viajero que sucumbe ante el arrullo
de la murmurante sirena.

Sombra de llanto ondulado,

lluvia de agua salada,
marina de noches eternas.

Sirena de cuerpo dorado

ofreces tu pecho flotante
a la luna del océano perdido.

luis david

Sinestecias

El rojo de tu aliento me provoca,
sumerge mis sentidos en el caos
azoroso de texturas y sabores
curvados por tu risa melancólica.

Con el sabor redondo de tu sombra,
despierto fatigado en el remanso
de mórbidas imágenes vibrantes
que llenan de aromas mis ensueños.

Tus palabras calientan la experiencia
del viento y el sonido de tus ojos,
corriendo a mi lado entumecida,

azul y extravagante, reciclando
sueños olvidados, entretenidos
por largas redenciones ominosas.

luis david