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Romance de la niña triste

Pasos de luna angustiada
por los senderos del bosque,
están brillando en lo alto
los cristales de la noche.
Rastro de cruel infortunio
siembra la luna en el monte,
como presagios perdidos,
vientos de muerte recorren
los humedales del sueño,
los caminos de la noche.
Sombras de pena ocultan
las soledades que cogen
desprevenido al silencio
cuando los grillos se esconden.

Con un puñal en el pecho,
sin ánima que lo arrope,
sin luz en los ojos negros,
está tirado en el bosque
muerto de muerte violenta,
muerto de luna y de noche,
muerto de cuerpo y alma
en frío lecho de flores.
Un reguero de claveles
desde su cuerpo se corre,
manchando la noche fría
de carmines y dolores.

La niña triste lo espera,
piel de maíz y frijoles,
ojos de estrellas dolientes,
limpio huipil de colores,
limpias la sabanas blancas,
testigos de mil amores,
y un aroma en el pecho
que hasta el viento reconoce.

Ay luna, luna dormida,
qué dolor me descompone,
qué muerte trunca mi alma
cuando tu vida se rompe.

luis david

 

Autorretrato

autorretrato

 

y fue que decidí pararme agitada ante el espejo roto y con el pincel de pelo de marta entre mis dedos intranquilos para trazar las primeras líneas insinuantes de la imagen dolorida con la que quería retratar la desnudez sangrante de mi alma rota por el recuerdo de las caricias postergadas de tu cuerpo tan lejano en su inmediatez dolorosa que marcó los surcos profundos de mi vida atribulada en esas noches de amor volátil ante la luna semioculta por las nubes de pasión desbordada que desvanecían las perlas de sudor que resbalaban entre mis pechos temblorosos y estremecidos al ritmo del gozo abrumado por la incertidumbre fatídica de un futuro inminente y odioso que rondaba mis sueños palpitantes cubriendo de dolor mi cuerpo mientras mi mente vagaba entre bosquejos difuminados por el trazo prodigioso de tus dedos embebidos de óleos terrosos que descubrían siluetas ilusorias en un lienzo inexplorado y dispuesto apenas para recibir capas y capas de colores caprichosos y aromas sensuales que se elevaban por entre los dos cuando encontrabas en mi interior la humedad voluptuosa que anegaba las paredes blancas y el piso de lajas oscuras de aquella alcoba furtiva en donde me encontré con tus manos urgentes que descubrían los valles y las montañas ocultas bajo la pátina de temores desquiciados que apretujaron mi corazón ardiente en las noches sin clemencia de la inquietud añorada por dejar desnuda mi alma ante tus ojos negros

 

luis david

Soneto

autorretrato

Privado el cuerpo de su vestidura,
y roto el corazón por tu partida,
encuentro que no tengo ya en la vida
la burda protección de mi armadura.

Deshecho todo afán y atadura,
intento rescatar la voz perdida
que flota entre los vientos aturdida.
Maldita cicatriz de quemadura.

Herida está la flor de mi despecho
que siembra entre mis senos incitantes
la duda de recuerdos excitantes,

sinuosas pinceladas del destino
que pintan lo fugaz de mi camino
en llagas palpitantes de mi pecho.

Autorretrato: Sandra Sandoval
luis david

Sextina

autorretrato

Desnuda me presento ante tus ojos,
sin velos, sin rubor, desierta mi alma
errante, iluminada por la luna
que asoma insegura en la línea
que traza mi pincel. Mi sombra rota
emerge entre los nubarrones negros.

Me hiere tu partida por los negros
presagios que acumula en mi alma
el ocre desbordado de la línea
grabada con buril de punta rota
que traza el vacío de mis ojos
perdidos en un rayo de la luna.

Me turba la presencia de la luna,
constante, misteriosa. Luna rota
de tanto recorrer caminos negros,
delirio de poetas en la línea
sinuosa que narra para tus ojos
la pátina sangrante de mi alma.

Desnuda en el cuerpo y el alma,
destello moribundo de mi luna
filtrado en el fondo de tus ojos,
me dejo retratar para los negros
resabios infiltrados en la rota
y cruda imperfección de una línea.

Fugaz autorretrato es la línea
de sangre que emana de los negros
abismos de mi pecho, de mi alma.
Fugaz es el reflejo de la luna
que brota con las flores de mis ojos
cansados de mirar la vida rota.

Destino extravagante es la rota
imagen ilusoria de los negros
estragos de tu amor. Desde la luna
perdida en el fondo de mi alma,
intento dibujar con esta línea
el íntimo secreto de mis ojos.

Y corre mi pincel desde la luna
de sangre, flor caída, línea rota,
desnuda mi alma ante tus ojos negros.

Autorretrato: Sandra Sandoval
luis david

 

Soneto

Y en fin, soñé que mientras te besaba,
tu boca compartía mis alientos,
mis besos, mis caricias y los vientos
del sueño que el delirio arrasaba.

Soñé que en tu cuerpo encontraba
la ruta que perdiera en los cuentos
del loco batallar por los intentos
de ser y de sentir que te soñaba.

Qué triste ver la luz que se filtraba,
qué triste la humedad en el vacío,
qué triste el espacio que dejaba

la sombra de la noche y del frío.
Por eso en los momentos del hastío
yo sueño con soñar que te soñaba.

luis david