De Noche

Desperté desorientado,
perdido en la angustia oprobiosa
que me oprimía el pecho con ansiedad,
que me despojaba del tiempo imperecedero
y la memoria de los insomnios tenaces
de mis noches en vela.
 
Tu presencia velada, inmaterial,
encubierta por la soledad agobiante
que me acompaña desde la lóbrega opacidad
de la penumbra,
se recuesta a mi lado,
fría, inerte,
atada a mis sábanas
y a mis alucinaciones.
 
Vivo rodeado de fantasmas,
sombras espectrales de recuerdos ominosos
que pululan alrededor de los espacios vacíos de mi mente;
presencias amenazadoras que llenan las habitaciones
y los corredores de la vieja casona de piedra gris;
niebla reptante que se desplaza silenciosa
en la sordina de la noche.
 
luis david

XVI

Voces que gritan al alba, juglares
de pan y circo que no muestran más
alarma cuando les falla la rima
de la canción olvidada. Destino
de vida nueva, sonata de pena
ajada, que nos dificulta el cuento,
que nos entorpece el alma. La cosa
que temo yo y que a mi corazón
mata, es que mientras no camine
el poder de la palabra, (palabra
que se repite, que a mi lado
descansa), iré avanzando poco
y aún el poema clama. Los mares
de letras gimen y buscan la paz
del alma, el final de la sextina,
principio de la alborada. Ingrata
elegía que llora en una estrofa
fatal. La única terminación
admitida y anhelada, del canon
estricto y firme, de este poema
sin cara, es administrar los versos
sin que se note la trampa del loco
editar que pule, que hace factible
la nada.
…………. (Quede esto por escrito).

luis david

 

Tankas de la Sirena

sobre-los-corales

Sueño dorado,

humedad de la noche,

una sirena

canta para la sombra

de los mares perdidos.

 

Oscuridad,

océanos eternos,

rías de sal,

casa de las sirenas

encantadas y tristes.

Danza ondulante,

oleadas de colores,

ritos secretos,

baile de las sirenas

que encantan la noche

 

Destellos de oro,

luz sobre los corales,

siguen el rastro

de la estrella marina,

juguete de sirenas.

Sirena sobre los corales: Sandra Sandoval
Tankas: luis david

Sextina

autorretrato

Desnuda me presento ante tus ojos,
sin velos, sin rubor, desierta mi alma
errante, iluminada por la luna
que asoma insegura en la línea
que traza mi pincel. Mi sombra rota
emerge entre los nubarrones negros.

Me hiere tu partida por los negros
presagios que acumula en mi alma
el ocre desbordado de la línea
grabada con buril de punta rota
que traza el vacío de mis ojos
perdidos en un rayo de la luna.

Me turba la presencia de la luna,
constante, misteriosa. Luna rota
de tanto recorrer caminos negros,
delirio de poetas en la línea
sinuosa que narra para tus ojos
la pátina sangrante de mi alma.

Desnuda en el cuerpo y el alma,
destello moribundo de mi luna
filtrado en el fondo de tus ojos,
me dejo retratar para los negros
resabios infiltrados en la rota
y cruda imperfección de una línea.

Fugaz autorretrato es la línea
de sangre que emana de los negros
abismos de mi pecho, de mi alma.
Fugaz es el reflejo de la luna
que brota con las flores de mis ojos
cansados de mirar la vida rota.

Destino extravagante es la rota
imagen ilusoria de los negros
estragos de tu amor. Desde la luna
perdida en el fondo de mi alma,
intento dibujar con esta línea
el íntimo secreto de mis ojos.

Y corre mi pincel desde la luna
de sangre, flor caída, línea rota,
desnuda mi alma ante tus ojos negros.

Autorretrato: Sandra Sandoval
luis david