Sinestecias

El rojo de tu aliento me provoca,
sumerge mis sentidos en el caos
azoroso de texturas y sabores
curvados por tu risa melancólica.

Con el sabor redondo de tu sombra,
despierto fatigado en el remanso
de mórbidas imágenes vibrantes
que llenan de aromas mis ensueños.

Tus palabras calientan la experiencia
del viento y el sonido de tus ojos,
corriendo a mi lado entumecida,

azul y extravagante, reciclando
sueños olvidados, entretenidos
por largas redenciones ominosas.

luis david

Soneto sin musa

A Norma, por su bello poema

La musa se te va, amiga mía,
por ser una entidad muy caprichosa,
es ninfa juguetona y veleidosa,
que burla tu pasión con alegría.

La hoja de papel blanca y vacía
emerge como ruta peligrosa
que puede transformarse en cualquier cosa
que tienda a perpetuar tu agonía.

La chispa de tu ingenio la engatusa,
y busca seducir a tu problema.
Empiezas a crear, idea difusa,

te sientas a escribir sin mucho tema…
lo rico es que la ausencia de la musa
te pueda motivar un buen poema.

luis david

Soneto

El ritmo de tu cuerpo, amada mía,
florece entre mis manos anhelentes
que corren tus caminos delirantes
en busca de la frágil alegría.
La boca que te besa calmaría

sus ansias si tus besos susurrantes
llenaran los espacios mitigantes
del alma que se pierde en fantasías.

Tus piernas enredadas en mi alma
distraen la fortuna que me mata.
El dulce ronroneo de tu boca

trastorna mis sentidos, dicha loca,
revuelve pensamientos en la mata
de ensueño entre tus piernas que me calma.

luis david

 

Soneto

La gracia de tu amor, amada mía,
invade mil caminos escondidos,
encuentra los propósitos perdidos
volcando mis recuerdos cada día.

La gracia de tu amor es fantasía,
es fruto del propósito prohibido,
remedio del deseo contenido
que alivia de mis noches la agonía.

La gracia de tu amor es el sustento
de mi alma y de mi ser enamorado,
es nube en perpetuo movimiento,

es runa del futuro codiciado,
es juego perspicaz del pensamiento
la gracia de tu amor apasionado.

luis david

 

BIP

bip

A Marcel Marceau (1923 – 2007)
In Memoriam

El silencio se apodera de mis sueños.
La mañana estaba llena de presagios
ominosos, contundentes: solitarios
estallidos de dolor en el sendero.

Una estrella de la noche del estero
es la luz que ilumina el escenario
ya vacío, olvidado, innecesario,
donde moran los silencios embusteros.

Un sin fin de mariposas y palomas
se desprenden de tus manos apagadas
y aletean en las ráfagas del viento

que se llena de fantásticos aromas
arrastrando de regiones olvidadas
el sonido de las voces del silencio.

viñeta: Gerardo Ma. Aguilar Tagle «Tlacuiloco»
soneto: luis david