Décimas

 

Un fogonazo cobarde
al caer el mediodía,
y tu sangre se perdía
en el rumor de la tarde.
Es una llaga que arde
en nuestro pecho doliente,
es una mancha impaciente
que se estremece agorera
en la farragosa Higuera
de nuestro azote silente.

El arroyo en la quebrada
no pudo lavar tu herida,
ni pudo salvar tu vida
la visión esperanzada.
Más tu mano arrebatada
cual reliquia improcedente,
graba en la roca, insurgente,
la pisada de tu bota
y presagia la derrota
del imperio decadente.

luis david

Te Quiero

a Gaby, siempre.

Te quiero en las mañanas
cuando tus ojos me miran,
te quiero cuando tus días
irrumpen por mis ventanas.
Te quiero en horas tempranas
y en el rumor de mis tardes,
y te quiero cuando ardes
en mi cama por las noches.
Te quiero aunque me reproches
que tanto amor es alarde.

Te quiero cuando la luna
se asoma en tu mirada,
te quiero si estás callada
en tu pereza gatuna.
Te quiero si mi fortuna
es una estrella fugaz,
te quiero porque tú vas
siempre un paso adelante,
y porque eres mi amante…
por eso te quiero más.

Te quiero cuando me fundo
en el calor de tus besos,
te quiero con los excesos

del amor en que me hundo,
te quiero en mi mar profundo

y en la humedad del estero,
te quiero en el mundo entero
y en mi fiesta pagana.

Y porque me da la gana
quererte tanto, te quiero

luis david

Arlequín con sol

arlequin-con-sol

Para mi hermano Victor
Y qué son sesenta años
sino el principio de algo,
te has convertido en hidalgo
sin adherirte a rebaños.
Han sido tantos peldaños
cuesta arriba y cuesta abajo,
vivir con mucho trabajo
para llegar a una meta:
es una vida completa,
un camino sin atajo.

Tantos recuerdos guardados
en la memoria del tiempo,
y a pesar de contratiempos
son muchos puentes cruzados.
Los destinos remendados
nos han mantenido cerca
y cada vuelta de tuerca
ha sido una aventura,
y es que, Victor, por ventura
siempre el amor nos acerca.

luis david

Décima Luna

luna-1

I
Luna que roba el aliento
de mi noche sin fortuna,
oscuridad cual ninguna
en los confines del viento.
Soplo de luna violento
en el atajo escondido,
luna de rostro afligido
asoma entre la nube
de la calina que sube
desde mi pecho abatido.

II
Niebla de luna sangrante
que repta sobre la tierra,
viejos tambores de guerra
oscurecen mi semblante.
Sombra de luna jadeante
se arrastra por el camino,
polvos de paso cansino
obnubilan la razón
y empujan al corazón
a su funesto destino.

III
Luz de reflejos volantes,
faro de luz mortecina,
el paso de la neblina
por los entornos variantes
marca los fuegos tronantes
de mis eternos dolores.
Espejo de mis errores,
luna de la mar en calma,
onda que me parte el alma
y lastima mis amores.

IV
Luna de luz apagada,
puerto de mares oscuros,
viento que rompe los muros
de mi angustia acumulada.
Viso de luz azulada
anida bajo los montes,
matiza mis horizontes
con sus reflejos mortuorios
y pinta los abalorios
de mis ocultos Carontes.

V
Luna que siembra de penas
mis noches atormentadas,
los ecos de mis cañadas
se pierden en las arenas
de los despojos que apenas
descubro que se han perdido
y encuentro un mar teñido
de sangre que se derrama
desde mi pecho en la cama
de mi espíritu dormido.

VI
Lago de luna dormida,
reflejo de mis amores,
la brisa de mis dolores
dificulta la partida.
Sombra de luna perdida
entre los bosques dolientes,
nube de rostros presentes
hiere mi alma oscura
con la feroz quemadura
de mis recuerdos silentes.

VII
Luna que bebo a sorbos
en las noches estrelladas,
canto de las alboradas
que derriba mis estorbos,
luz que alimenta los morbos
de mis sueños escondidos,
ruta de rumbos torcidos
en la búsqueda del ser,
todo por volverte a ver
en mis senderos perdidos.

VIII
Luna que llena mi alma
de romances y suspiros,
voz que transforma los giros
de mi soledad sin calma,
luz que se filtra en la palma
de mi jardín olvidado,
cuento fugaz recordado
en los instantes de sueño,
triste corazón sin dueño
por tus besos estrujado.

IX
Luna que devela a fondo
la humedad de mis noches,
recuento de los derroches
que entre mis manos escondo.
Canto que me cala hondo
con su lamento profundo,
voz que me aleja del mundo
y retuerce mis entrañas,
lago de lunas extrañas
entre tus aguas me hundo.

X
Testigo de los despojos
que retuercen mi camino,
luna de mi cruel destino,
senda plagada de abrojos,
cruel ansiedad en los ojos
de tu apariencia moruna,
loca presencia de una
inmensidad encendida
que envuelve nuestra vida
en el brillo de la luna.
luis david