Romance Juanelo

La noche de plata y luna

tiende su manto en el cielo

con un puñal enterrado

en su desolado centro.

Es un dolor que empantana

la soledad del estero,

es un dolor que desborda

los márgenes del silencio.

Mórbida sombra que asombra

la crueldad del pensamiento

con un pálpito maldito,

con frío aliento de hierro.

 

Dónde te has ido Juanito,

dónde te has ido Juanelo,

dónde posarán tus ojos

tu mirada, bandolero.

Dónde encontrará nuestra  alma

el calor de tus encuentros.

Dónde te has ido Juanito,

dónde te has ido Juanelo.

 

Honda tristeza desgarra

la orfandad del momento,

la irreparable y desnuda

soledad de mi desierto.

Luna inmortal y doliente,

añoranza del destierro,

voz susurrante que flota

en este paisaje yermo.

 

Te has convertido Juanito

en el nocturno lucero

que ilumina el buen camino

y bendice nuestro cielo.

 

luis david

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