Quise plantar una flor
en el jardín del ensueño
para poder ser el dueño
de mi presente y mi historia,
y una vez limpio de escoria
apareciera mi sueño.
en el jardín del ensueño
para poder ser el dueño
de mi presente y mi historia,
y una vez limpio de escoria
apareciera mi sueño.
Yo escogí el lugar
y el momento del día
por donde el sol saldría
con su mensaje de amor;
puse en el tiesto la flor
mientras mi alma ardía.
y el momento del día
por donde el sol saldría
con su mensaje de amor;
puse en el tiesto la flor
mientras mi alma ardía.
Y la llené de cuidados,
la protegí de los vientos,
de las heladas, los cientos
de peligros que acechaban,
porque nada importaba
más que el final de los cuentos.
la protegí de los vientos,
de las heladas, los cientos
de peligros que acechaban,
porque nada importaba
más que el final de los cuentos.
Pero se murió mi flor
se derrumbó la esperanza,
y con toda la templanza
arrastrando por el suelo
me dejé ir en el duelo
que derrumbó mi arrogancia.
se derrumbó la esperanza,
y con toda la templanza
arrastrando por el suelo
me dejé ir en el duelo
que derrumbó mi arrogancia.
Pero voy a levantarme
de esta caída alevosa,
pues nunca ha sido mi cosa
el quedarme así llorando,
porque yo decido cuándo
ha de florecer mi rosa.
Y he de plantar otra flor
en el jardín del ensueño
para poder ser el dueño
de mi presente y mi historia,
y una vez limpio de escoria
aparecerá mi sueño.
luis david