Los Barnaros actuales son descendientes de una antigua sociedad secreta que se ha dedicado, de tiempo completo, a cultivar el hedonismo a lo largo de los siglos.
Son conocidos en el bajo mundo por su peligrosa tendencia al uso de la tecnología para fines puramente lúdicos.
Si encuentras uno en tu camino, hazte a un lado, nalgas a la pared, y no lo pierdas de vista hasta que desaparezca.
Sobre advertencia no hay engaño.
luis david